La educación pública se define por perseguir fines públicos de inclusión social y cultural , el acceso universal, manteniendo su condición laica y pluralista, la equidad, la tolerancia, el respeto a la diversidad y la libertad de acuerdo a las particularidades locales y regionales, garantizando el ejercicio del derecho a la educación en todo el territorio nacional. Más información en www.educacionpublica.mineduc.cl

¿Qué es el nuevo Sistema de Educación Pública?

El nuevo sistema de Educación Pública busca que los jardines, escuelas y liceos públicos entreguen una educación de alta calidad para todos y todas, especialmente para los sectores más vulnerables, transformándose en un referente para el país.

El proyecto de ley propone una nueva estructura institucional para la educación pública, capaz de hacerse cargo de poner en práctica y desarrollar los deberes y valores de la educación pública.

Por un lado, se trata de una nueva relación del Estado con sus establecimientos educacionales para que puedan focalizarse en su trabajo pedagógico y fortalecer su rol educativo; y por otro lado se trata de una nueva alianza con las familias y las comunidades para que recuperen de lleno la confianza en la educación pública.

El desarrollo y fortalecimiento de la educación pública abren, además, la posibilidad de analizar y mejorar, bajo una nueva perspectiva, el currículum nacional. Ello tanto desde el punto de vista de sus contenidos como del de su implementación y pertinencia frente a cada realidad.

Este sistema busca construir los ambientes de aprendizaje necesarios para garantizar que todos sus estudiantes, sin distinciones de género, socioeconómicas o de cualquier tipo, tengan las oportunidades y recursos para desarrollar al máximo los conocimientos, talentos, habilidades, aptitudes y valores que les permitan, a cada uno, alcanzar su máximo desarrollo espiritual, ético, afectivo, intelectual y físico.

Se trata de una educación pública que se propone formar personas y ciudadanos, y que por lo mismo debe insertarse de lleno en el siglo XXI, guiándose por una noción integral de calidad educativa, fomentando actitudes tales como la creatividad, la innovación, la colaboración, el pensamiento crítico, la solidaridad, la responsabilidad y la autonomía, entre otra. Ello implica construir un Sistema de Educación Pública que asuma, a partir de sus tres niveles de gestión (nacional, intermedio y local) una nueva fórmula de gestión de establecimientos públicos, que garantice los ambientes de aprendizaje, las oportunidades y los recursos educativos necesarios para todos sus estudiantes. Estos niveles deben ser complementarios y coherentes dentro de una nueva estructura institucional.

¿En qué consisten los cambios?

El proyecto de ley que crea el Sistema de Educación Pública considera la conformación de una red de Servicios Locales de Educación Pública (SLE) a lo largo de todo el territorio nacional.

Estos Servicios serán organismos públicos (del Estado) especializados en la gestión educacional y tendrán un carácter descentralizado, poseerán personalidad jurídica y tendrán patrimonio propio. Su único objeto será la gestión, el desarrollo y la mejora educacional. Concretamente, tendrán a su cargo la administración de los establecimientos educacionales públicos que hoy están en manos de los diferentes municipios.

Su función será garantizar la provisión de educación pública en cada territorio, en sus diferentes ciclos, modalidades y niveles, asegurando grados crecientes de calidad y equidad. Para ello, la principal responsabilidad de los SLE será potenciar los equipos directivos y comunidades educativas y organizar el trabajo colaborativo de los establecimientos educacionales a su cargo, velando por su calidad, equidad, inclusión y mejora permanente.

La operación de estos Servicios tendrá una escala territorial que agrupará, como norma general, más de una comuna colindante, favoreciendo así la atracción y generación de capacidades profesionales, la existencia de economías de escala en bienes y servicios, así como la cercanía y el carácter sistemático del apoyo técnico-pedagógico en todos los ámbitos que se requiere: implementación curricular, liderazgo directivo, convivencia escolar, acompañamiento a los planes de mejora, acompañamiento a profesores y asistentes de la educación que trabajan en condiciones difíciles, etc. Los SLE serán los responsables de reforzar y llevar a cabo el apoyo técnico-pedagógico y administrativo a las escuelas, jardines y liceos bajo su dependencia

Se crea también la Dirección de Educación Pública (DEP), entidad centralizada en el Ministerio de Educación a cargo de coordinar el sistema. Para ello, la DEP posee funciones precisas respecto a los SLE: coordinarlos, entregarles apoyo, monitorear los convenios de desempeño de sus Directores(as) Ejecutivos(as), y elaborar y proponer la Estrategia Nacional de Educación Pública.

Los SLEP estarán conformados por:

Un Director o Directora electo(a) por Alta Dirección Pública (ADP): responsable del buen funcionamiento del servicio y sus establecimientos, de aplicar estrategias para mejorar la educación, de promover las buenas experiencias y generar un trabajo en red que permita fortalecer la Educación Pública.

Consejo Local de Educación: compuesto por representantes de los docentes, estudiantes, asistentes de la educación y padres, madres y apoderados, junto a Universidades y Centros de Formación Técnica (CFT) de la zona y región. Se orienta a los temas educativos y posee un carácter participativo y representativo de la comunidad educativa de todo el Servicio Local.

Un Comité Directivo Local: orientado a velar por el desarrollo estratégico del Servicio Local, asegurar su rendición de cuentas y su vinculación con las instituciones del territorio y la región. Estará constituido por dos representantes de los centros de padres, madres y apoderados, junto a dos representantes de los municipios respectivos y dos del gobierno regional, quienes deberán ser personas con reconocida trayectoria en la materia, como profesionales de la educación o docentes.